Stories / Junio 2022

Próxima parada: Hardrock 100

Besar la roca, mucho más que una carrera.

“Los caminos no se hicieron para los trail runners, sino que tienen una historia detrás, de generaciones pasadas que los utilizaron para trabajar, desplazarse y comunicarse con sus vecinos. Es importante conocer esta historia y respetarla, porque estos caminos son parte de nuestra herencia”.

Esta era la reflexión que hacía Kilian Jornet antes de enfrentarse a su primera Hardrock 100 en 2014. Sin duda, esta es una de las pruebas más icónicas del calendario, pero no solo por su recorrido técnico y rodeado de naturaleza salvaje en las montañas de San Juan (Colorado), sino también por el aura que empapa cada una de sus 100 millas, sus avituallamientos y sus costumbres.

Hace 150 años estos senderos fueron usados por los buscadores de oro que esperaban hacerse ricos en esta indómita parte de Colorado. Hoy, las 140 papeletas ganadoras del sorteo para participar en la carrera parecen casi tan preciosas como aquellas mágicas pepitas doradas.

El próximo 15 de julio arrancará y los corredores no solo deberán luchar contra la distancia (160km) y el desnivel (10.000m de desnivel positivo), sino que deberán habituarse a la altura: hasta 13 puntos del recorrido están por encima de los 3.700m hasta coronar los 4.200m del Handies Peak.

El trail running es más que un deporte. Es emoción, tradición, conectar con el entorno y su historia… Y si hay una carrera en el mundo que simbolice todo esto es la Hardrock 100. Una prueba marcada en rojo en nuestro calendario.

Una carrera con tradiciones únicas

La carrera, cuya historia se remonta 30 años, rinde homenaje a la tradición minera de la zona de San Juan. Además de pasar por las ciudades y pueblos que fueron importantes para esta industria, como Silverstone, Lake City, Ouray o Telluride, también recorre los mismos caminos por los que sus trabajadores transitaron tiempo atrás. Con el paso de los años el recorrido ha evolucionado, pero siempre ha sido fiel a su esencia que la ha convertido en una de las carreras más míticas del mundo. A día de hoy, el recorrido cambia de sentido cada año y la leyenda dice que para ser un auténtico finisher hay que acabarlo en las dos direcciones.

La Hardrock 100 no puede entenderse sin sus ya icónicas tradiciones; desde el recibimiento en avituallamientos como Kroger’s Canten, hasta la más popular, cuando al cruzar la línea de meta, todos los finishers deben besar la mítica roca, de origen minero, en ella, hay dibujado el famoso carnero, que simboliza el esfuerzo y la tenacidad.

Kilian y Dakota, listos para un nuevo reto

Kilian ha ganado 4 veces la carrera, pero hay dos fechas que son difíciles de olvidar. En 2014, en su primera participación, estableció el récord de la prueba, con un tiempo total de 22:41h. Después de ganar en los 3 años siguientes, la imagen que muchos recordarán de esta prueba fue en 2017, cuando a los pocos kilómetros de empezar se dislocó un hombro. A pesar de la lesión, Kilian quiso completar la vuelta a la cordillera de San Juan y usando la mochila a modo de cabestrillo logró besar la roca por cuarta vez. Este año, Kilian Jornet vuelve para intentar de nuevo completar el exigente recorrido y saborear sus costumbres y tradiciones. Estamos ansiosos de ver con qué nos sorprenderá este año.

El atleta Dakota Jones se prepara para su primera participación con NNormal en la carrera que se disputa en el patio de su casa. Jones nació en la zona y recorrió sus parajes desde pequeño: “Llevo estas montañas en el corazón, y para mi poder correr aquí es todo un honor”. Desde hace unas semanas ha realizado largos entrenamientos para reconocer el terreno y aclimatar en algunos de sus exigentes pasos en altura. Para Dakota esta es una carrera muy especial “'Llevo unos meses viviendo aquí, pero aquí es de donde soy, aquí es donde crecí, donde me enamoré de estas montañas y tengo muchas ganas de compartirlo con el equipo de NNormal y con cada uno de vosotros''

El viaje continúa… ¡Mantente atento y únete para seguir la carrera desde una perspectiva diferente!

Fotografía: Tom de Peyret

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